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Enviado el Martes, 25 de Octubre del 2005 (9:44:10) por redactor |
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Baraja, de libre directo, y Villa, de penalti, pusieron freno al gran camino del Real Madrid en la Liga. Un penalti que nunca debió ser pitado, y dos expulsiones (Gravesen y Beckham) apearon a los blancos del liderato. Raúl anotó el gol de los blancos.
Partido grande en el Bernabéu que era una prueba de fuego para la plantilla de Luxemburgo, que debía superar las ausencias de Baptista, Salgado y Ronaldo. El precedente, la segunda parte ante el Rosenborg, en la que se había remontado y anotado cuatro tantos. Pero el Valencia había montado un entresijo en el centro del campo que era difícil de superar. Diez minutos frenéticos hicieron del estadio una olla a presión. Zidane mandaba al palo un penalti cometido sobre Sergio Ramos (8´), Daudén Ibáñez sacaba tres amarillas, y Aimar y Raúl empezaban a liderar sus equipos. Luxemburgo y Quique Flores habían confeccionado dos sistemas que daban espectáculo y que protagonizaban el mejor choque de la Liga hasta el momento.
Contracorriente
La igualdad era máxima porque las fuerzas eran parejas, por eso, las jugadas a balón parado cobraban mayor importancia. En una discutida falta de Sergio Ramos en la frontal, Baraja marcaba un precioso tanto que dejaba el récord de imbatibilidad de Casillas en 356 minutos. Era un trofeo menor, porque había que remontar para mantener el liderato. Los ché estaban bien plantados, con Baraja y Albelda rememorando tiempos pasados. El Madrid no cedía, y volcándose hacia el ala izquierda, intentaba hacer daño a Cañizares, que se multiplicaba a lanzamientos de Robinho y Beckham. Con brega y juego, los blancos conseguían la manija del choque, aunque Aimar y Vicente, en cada contra, ponían un nudo en la garganta de los seguidores.
Hay jugadas en el mundo del fútbol que se repiten pese a los sistemas, entrenadores, vídeos o marcajes. Una de ellas la han protagonizado Roberto Carlos y Raúl desde que el brasileño llegara a la capital. La conexión en una saque de banda –rememorando la final de Glasgow- fructificó en la igualada (36´). El ‘7’ marcaba y ponía la primera piedra en una remontada que, un minuto después, se vio frenada por un penalti –que no fue, porque el balón dio en el costado de Sergio Ramos, y no en la mano- señalado por Daudén Ibáñez que Villa no desperdiciaba (37´). El golpe fue duro y hasta el descanso se vivió una tregua entre dos equipos que habían ofrecido un magnífico espectáculo. Los duelos Guti-Albelda, Pablo García-Aimar, Raúl-Marchena o Beckham-Moretti habían demostrado que quién quisiera el encuentro debería mantener su nivel al máximo hasta el pitido final.
Sube la temperatura
Se reinició el duelo sin que Albelda se fuera al vestuario porque el colegiado no le amonestó por segunda vez tras una entrada por detrás a Roberto Carlos. La dinámica era la misma, el balón, para el Madrid, mientras el Valencia aguardaba una contra y explotar el excelente momento de Villa. La empresa era difícil y el Bernabéu apretaba porque los levantinos empezaban a acumular gente en su área, queriendo dormir el encuentro. Pasaba el tiempo y el choque se calentaba porque la rivalidad era grande, pero el Madrid debía concentrarse en buscar oportunidades.
El gol de la esperanza
El juego del equipo y el tanto de Raúl anunciaban una remontada que finalmente no pudo ser
Luxemburgo veía que el partido se había trabado y que así, la derrota estaba muy cerca, por eso, sacó a Soldado (por Zidane 73´), para contar con un arma más dentro del área. Raúl se retrasó y buscó conectar con el canterano, el empate debía llegar. Gravesen también apareció para darle un descanso a Pablo García. Robinho era el mejor del partido y sus apariciones provocaban el pánico en el área de Cañizares, que era amonestado por sus constantes pérdidas de tiempo. Mientras, Sergio Ramos sacaba sobre la línea una ocasión de Villa, apagando un fuego que podía haber sido definitivo. Y que Gravesen acercó tras ser expulsado por una entrada por detrás en el centro del campo. Con casta, el último camino, se intentó, pero no se igualó -pese a una postrera ocasión de Raúl- y se cerró una magnífica serie de seis triunfos consecutivos. Riazor será el próximo reto de los blancos, con Beckham, pese a ser rigurosamente expulsado por doble amonestación en la recta final.
FICHA TÉCNICA:
1 – REAL MADRID: Casillas; Roberto Carlos, Helguera, Sergio Ramos, Diogo; Pablo García (Gravesen 76´), Beckham, Guti, Zidane (Soldado 73´); Robinho y Raúl.
2 – VALENCIA: Cañizares; Caneira, Marchena, Ayala, Moretti (Carboni 78´); Baraja, Albelda, Angulo, Vicente (Fabio Aurelio 93´); Aimar (Hugo Viana 88´) y Villa.
GOLES:
0-1, min. 21: Baraja, de libre directo.
1-1, min. 36: Roberto Carlos saca de banda, y Raúl, dentro del área pequeña, marca.
1-2, min. 37: Villa transforma un penalti por manos de Sergio Ramos.
ÁRBITRO: Daudén Ibáñez (comité aragonés). Amonestó a Pablo García (1´), Angulo (6´), Caneira (8´), Albelda (28´), Diogo (54´), Guti (60´), Cañizares (77´). Expulsó a Gravesen con roja directa (82´) y Beckham por doble amarilla (87´).
INCIDENCIAS: Partido correspondiente a la 8ª jornada del Campeonato Nacional de Liga disputado en el Estadio Santiago Bernabéu ante 77.321 espectadores (lleno), alcanzándose una recaudación de 79.890 euros. Rafael Nadal, Natalie Portman, Milos Forman, Luis Aragonés o Javier Bardem fueron algunas de las personalidades que acudieron al recinto madrileño.
Una crónica de José L. Sánchez
Nota: Notícia extraida de realmadrid.com
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