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Enviado el Jueves, 2 de Noviembre del 2006 (8:47:42) por redactor |
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El Real Madrid se clasifica con mucho trabajo para octavos de la Champions
Los octavos de final de la Liga de Campeones ya esperan al Real Madrid gracias a la trabajada victoria sobre el peleón Steaua de Bucarest y el triunfo del Lyon sobre el Dinamo de Kiev. Un duro y trabado partido en el que los blancos tuvieron las ocasiones más claras. Nicolita fue el goleador en propia puerta. En dos semanas llega el Lyon con la
Con un ambiente más que de Champions, aderezado por los miles de seguidores rumanos en las gradas que no dejaron en ningún momento de apoyar a su equipo, comenzaba la primera oportunidad para el Real Madrid de clasificarse matemáticamente para octavos de final. Había que ganar y esperar que el Lyon puntuara en su partido ante el Kiev. No iba a ser fácil. Ya lo dijeron Capello y Guti el día antes del partido y con el paso de los minutos se pudo comprobar que no estaban equivocados.
Desde el pitido inicial los rumanos se plantaron bien en el campo sabiendo lo que tenían que hacer en cada momento: esperar al rival con dos líneas muy pegadas a la frontal del área y salir a la contra. Y es lo que hicieron desde el principio. Estaban muy serios atrás, incluso con duras entradas, y no renunciando al ataque. De hecho la primera ocasión la pusieron ellos con una entrada por la banda derecha (minuto 10) que no acertaron a rematar los delanteros.
El Real Madrid lo intentaba con el mismo once que hace dos semanas goleó en tierras rumanas. Pero el partido estaba muy trabado, sobre todo en el centro del campo, con Diarra, Emerson y Guti no pudiendo hacer el juego de toque rápido y directo que le gusta a Capello. Era Robinho, como en los últimos partidos, el que lo intentaba por su banda izquierda. De sus botas salió el primer remate a puerta de los madridistas desde fuera del área, aunque sin peligro, lo mismo que segundos después pasaría con Roberto Carlos.
Raúl se movía por todo el campo buscando espacios y la sorpresa, pero los rumanos seguían a lo suyo, defendiendo y contraatacando. Dos jugadas polémicas (minuto 18), una en cada área, dieron lugar a un rápido contraataque de los madridistas. Raúl sacaba una falta rápida y el balón terminaba en las botas de Robinho, que no acertó en el pase final a un Van Nistelrooy que la esperaba dentro del área. Desde ese instante, excepto un remate aislado de cabeza de Helguera, los rumanos tuvieron más la posesión de balón y las ocasiones, no con mucho peligro, pero rondando la portería de Casillas que alguna vez tuvo que emplearse a fondo, sobre todo en un tiro lejano de Badea que rozó el palo (minuto 38).
Las mejores ocasiones
La primera parte llegaba a su fin con la ocasión más clara de partido hasta el momento. Un centro desde la banda derecha de Diarra lo remataba Van Nistelrooy de cabeza. El portero rumano sacó el balón casi dentro de la portería en dos ocasiones, primero con la mano y después con el pie. Descanso con ocho disparos de los rumanos y siete de los españoles, tres entre los tres palos por parte de cada equipo.
Y la segunda mitad empezó como terminó la primera. Esta vez fue Helguera el que falló una ocasión muy clara. Remató alto, casi en la línea de gol, un pase de Ramos. Dos ocasiones que dejaron vivos a unos rumanos que ya no se mostraban tan voluntariosos como antes. El balón pasó a ser de dominio blanco con Beckham en la banda derecha y Guti ocupando el lugar de Diarra en el centro del campo.
Lo mejor estaba por llegar
El partido se iba a volver loco con el primer gol. Una jugada desafortunada de Nicolita, en una cesión, que batía a su propio portero. Lo que no había pasado en las ocasiones más claras ocurrió en una jugada tonta. El partido se ponía de cara. El Real Madrid quería más, primero con un remate de cabeza de Ramos a saque de falta de Beckham, y luego con un penalti provocado por Van Nistelrooy. Pero el holandés no estuvo fino en el lanzamiento. Disparo alto y cambio. Ronaldo, recibido a lo grande, entraba por el lanzador de la pena máxima. Hasta el final el Madrid siguió con el dominio con un activo Ronaldo por la banda izquierda y con Guti pudiendo poner el segundo en una ocasión en el descuento. El pase a octavos ya está en el bolsillo de los madridistas.
FICHA TÉCNICA:
1- REAL MADRID: Casillas; Ramos, Helguera, Cannavaro, Roberto Carlos; Raúl, Emerson, Diarra (Beckham 58’), Robinho (Reyes 85’); Guti y Van Nistelrooy (Ronaldo 73’).
0- STEAUA BUCAREST: Cernea, Goian, Oprita (Coman 84’), Petre, Nicolita, Marin, Paraschiv (Lovin 80’), Ghionea (Thereau 80’), Stancu, Dica y Badea .
GOLES:
1-0, min. 69: Nicolita en propia puerta.
ÁRBITRO: Konrad Plautz (austriaco). Amonestó a Nicolita (36’) y Cernea (66’).
INCIDENCIAS: Partido correspondiente a la fase de grupos de la Liga de Campeones, en su cuarta jornada.
Una crónica de Luis Navarro
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